Son imprescindibles en los comienzos del aprendizaje. Esto se debe a que en los primeros tiempos el alumno debe enfocarse en asimilar el swing de golf en su totalidad, y así con el tiempo, aprender los distintos tiros que después serán necesarios para lograr un juego preciso y divertido en una cancha.
Existen tiros de precisión, como lograr que la pelota salga más baja o más alta, o conseguir un efecto tal que la pelota doble en el aire, etc., los infaltables tiros de aproximación o approach, y el famoso putter, aquel tiro desarrollado dentro del green para embocar finalmente la pelota en el hoyo.
Las instalaciones del driving están equipadas para poder aprender y practicar todos estos tiros antes de salir a la cancha para aquel que es principiante, a modo de armarse de todas las herramientas necesarias a las cuales va a tener que acudir cuando salga a jugar. Y si se trata de alguien que ya tiene experiencia en el golf, el driving permite enfocarnos en aquellos defectos o vicios que hay que pulir para mejorar el juego.
Aconsejamos que las clases tengan una frecuencia no mayor a una vez por semana. Las mismas tienen una duración aproximada de 50 minutos, suficientes para asimilar los conceptos y movimientos que deberán ser practicados entre clase y clase para poder seguir avanzando.
Las clases incluyen los palos de golf.
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